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El precio de la carne está en niveles récord, mientras algunos ganaderos logran ganancias históricas

El producto registra un incremento de 11.8% en un año por la escasez de ganado que genera fuertes ganancias para algunos productores

El precio de la carne de res ha subido 11.8% en un año en Estados Unidos, mientras la escasez de ganado está creando un escenario inusual para los productores. En el mismo periodo, la carne molida aumentó 12.4% y la destinada a asar subió 13.8%, encareciendo las compras de las familias. Al otro lado del espectro, algunos ganaderos están logrando ganancias históricas aprovechando esta coyuntura de precios.

El aumento se debe principalmente a que el hato bovino estadounidense se encuentra en su nivel más bajo desde 1951. Esta escasez limita la oferta y dificulta que los precios bajen rápidamente. Para los consumidores, eso significa más presión sobre el presupuesto o menos acceso al producto, y para algunos productores es una oportunidad histórica de obtener mejores márgenes. Una familia que compra $100 de carne de res al mes paga ahora cerca de $11.80 más que hace un año.

Antes de eliminar esta opción de manera definitiva, puedes aplicar alguna estrategia como comparar el precio por libra, sustituirla por otro tipo de proteínas como pollo, cerdo, frijoles o lentejas y congelar ofertas de carne molida cuando aparezcan. La clave es entender por qué la escasez está beneficiando a unos dentro de la industria mientras encarece la comida para otros.

La carne molida ya cuesta 12.4% más
El índice de precios al consumidor de junio de 2026 reportó que la categoría de carne de res y ternera subió 1.2% en un solo mes y 11.8% respecto de junio de 2025. La carne molida aumentó 1.3% mensual y 12.4% anual; los filetes subieron 11.4% anual.

Con estos precios, las familias que prefieren hamburguesas, tacos, picadillo o albóndigas enfrentan una factura más alta incluso si compran los mismos cortes. El impacto se siente especialmente en hogares hispanos donde su dieta habitualmente incluye carne de res y no pueden reemplazarla por completo.

No es una variación menor de temporada. Es una señal de que la oferta sigue limitada.

El hato más pequeño desde 1951 sostiene los precios
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos contabilizó 86.2 millones de cabezas de ganado al 1 de enero de 2026, la cifra más baja desde 1951. Entre los factores se encuentran la sequía persistente, mayores costos de financiamiento y una menor disponibilidad de hembras para reproducción. Como consecuencia, se ha detenido la recuperación del hato.

A ello se suman las restricciones a la entrada de ganado mexicano por el brote que hay en ese país de gusano barrenador del Nuevo Mundo. Si bien el gobierno de Estados Unidos anunció una reapertura limitada de importaciones a partir del 24 de agosto, la medida está sujeta a otras restricciones conjuntas para mantener el control de la plaga al interior del país, pero la oferta sigue estrecha.

Derrell Peel, profesor de agronegocios especializado en ganadería de Oklahoma State University, sostuvo que los productores de vaca-cría están “obteniendo ganancias récord, en general”, gracias al valor de los animales disponibles.

Ganaderos ganan, pero la bonanza no beneficia a toda la industria
El alza en el precio de la carne no beneficia por igual a toda la cadena. Quienes crían becerros para venderlos reciben más dinero, pero a lo largo de la cadena, los corrales de engorda, procesadores y comercios deben comprar ganado más caro y han reducido sus márgenes de ganancia.

“Prácticamente todos los que están por encima de los productores de vaca-cría operan con márgenes”, explicó Peel; añadió que muchos de esos márgenes están bajo presión. Esa tensión ayuda a entender por qué el encarecimiento del ganado puede terminar reflejándose en el mostrador del supermercado.

Tyson Foods reportó una pérdida operativa de $138 millones en su segmento de carne de res durante su tercer trimestre fiscal. El volumen vendido cayó 15.9%, mientras los precios aumentaron 12.1%, de acuerdo con la compañía.

Tyson alerta que el problema no se resolvió
Donnie King, presidente ejecutivo de Tyson Foods, reconoció que: “La carne de res no se ha comportado como esperábamos y no pretendemos lo contrario”. La empresa atribuyó el resultado al actual ciclo ganadero y al costo más alto del ganado.

La situación no significa que todos los cortes subirán al mismo ritmo ni que todos los comercios aplicarán el mismo precio. Pero sí sugiere que las promociones podrían ser más importantes que la lealtad a una marca o supermercado durante los próximos meses.

Cómo reducir el golpe en la compra semanal
Acciones prácticas para ahorrar:

Comparar el precio por libra, no solo el precio final del paquete
Comprar carne molida en oferta y congelarla en porciones pequeñas
Alternar carne de res con pollo, cerdo, huevo, frijoles y lentejas
Elegir cortes para cocción lenta, que suelen costar menos que filetes o carne para asar
Planificar recetas que mezclen carne con vegetales o legumbres para rendir más por comida
Preguntas frecuentes (FAQ): sobre el incremento en los precios de la carne
¿Por qué subió tanto el precio de la carne en EE.UU.?
La oferta de ganado es limitada por la sequía, la lenta reconstrucción del hato y restricciones sanitarias a las importaciones de México. El inventario nacional llegó a su menor nivel desde 1951.

¿Cuánto aumentó la carne molida?
La carne molida sin cocinar subió 12.4% entre junio de 2025 y junio de 2026, según la BLS.

¿Bajará pronto el precio de la carne?
No hay una fecha cierta. Reponer un hato lleva tiempo y los analistas advierten que la escasez puede prolongarse mientras siga baja la disponibilidad de ganado.

¿Qué productos pueden sustituir a la carne de res?
Pollo, cerdo, huevos, frijoles, lentejas y otras legumbres pueden reducir el costo de las comidas y aportar proteína.

¿La reapertura al ganado mexicano reducirá los precios?
Puede aliviar parte de la oferta, pero es limitada y depende de controles sanitarios; no garantiza una baja inmediata en los supermercados.

Conclusión
El precio de la carne de res refleja un problema de oferta que tardará en corregirse. Si el hato continúa reducido y los costos permanecen altos, el presupuesto familiar seguirá sintiendo presión o bien se privará de consumir carne de res.

Comparar precios y diversificar las proteínas puede proteger más el gasto que esperar una rebaja generalizada en el precio de la carne.

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