Advertisement

Por qué no deberías orinar en la ducha: médicos advierten

Aunque muchos lo hacen por comodidad, algunos especialistas advierten que orinar en la ducha podría favorecer ciertos hábitos urinarios poco recomendables

Aunque es un hábito común y una forma práctica de ahorrar agua en la descarga del sanitario, especialistas en salud han analizado el hecho de orinar en la ducha y explican que, en algunos casos, representa un riesgo. ¿Por qué?

La realidad es que en la mayoría de los casos no sucederá nada más que vaciar tu vejiga, pero sorprendentemente puede una asociación automática de estímulos: chorro de agua-micción que con el tiempo podría favorecer episodios de urgencia urinaria.

Es decir, una sensación repentina e intensa de necesitar ir al baño por el hecho de escuchar cómo corre el agua de la ducha. Sí, es algo más psicológico que físico, pero que afecta.

Puedes orinar en la ducha, pero no lo conviertas en un “ritual”

La fisioterapeuta especializada en salud pélvica Kandis Daroski explica que este comportamiento podría reforzar patrones urinarios poco recomendables en personas propensas a sufrir problemas de control de la vejiga.

“Seguir orinando en la ducha porque tienes una necesidad repentina e intensa podría crear malos hábitos urinarios, lo que puede empeorar los síntomas de urgencia urinaria”, advierte.

Sin embargo, la propia especialista también reconoce que este escenario es poco frecuente.

Otro de los argumentos tiene que ver con las bacterias presentes en la orina. Durante años se popularizó la idea de que la orina era completamente estéril, pero actualmente se sabe que contiene microorganismos.

Por esa razón, algunos expertos señalan que podría existir un riesgo teórico de infección si la persona tiene heridas o cortes abiertos en la piel.

“Algunas bacterias, como las que causan una infección del tracto urinario, se pueden encontrar en la orina (…) En teoría, si tuvieras un corte abierto y orinaras en la ducha, las bacterias podrían entrar en el corte y causar una infección”, señala la doctora Daroski.

Aunque en la mayoría de casos no representa un peligro, es consejo de los expertos es utilizar el inodoro antes de entrar a bañarse y observar si realmente existe urgencia urinaria o si el estímulo del agua está condicionando la respuesta del cuerpo.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *