Duro golpe para «La Tricolor» en un partido que jugó con las gradas teñidas de amarillo en Filadelfia
FILADELFIA – De Long Island, de Connecticut, de New Jersey, de la ciudad de Nueva York. De Delaware, de Pensilvania. También de Guayaquil, de Cuenca, de Santa Elena, de Quito. Unos de más cerca, otros de más lejos, la marea de La Tricolor tiñó de amarillo las gradas del Philadelphia Stadium, donde habitualmente juegan los Eagles de la NFL.
Pero lo que debió haber sido una fiesta se convirtió en un duro revés por culpa de un larguero, de una apagada actuación de las estrellas de Ecuador y de un gol tardío cuando los dos parecían firmar el empate a cero.
La comunidad ecuatoriana de la Costa Este se volcó con su selección, a la que no dejó de alentar ya desde antes de que el combinado de Sebastián Beccacece saltara al césped a calentar. Se puso el cartel de “no hay boletos”. Los 68,274 asientos se cubrieron de camisetas amarillas con algunos parches del naranja intenso de Costa de Marfil. Fue el primer enfrentamiento entre ambos países.
La selección africana regresaba a la Copa Mundial de la FIFA tras 12 años de ausencia, dirigida por el seleccionador Emerse Faé, quien representó al país africano como jugador en la edición de 2006. Esta Costa de Marfil quizá no mete miedo como aquélla de Didier Drogba de la década pasada, pero vuelve a ser conjunto peligroso que sale con mucha rapidez al contraataque y es capaz de triangular si se le dejan espacios.
Maldito larguero
El arreón inicial de los sudamericanos tomó por sorpresa a los marfileños, pero pasados los primeros 15 minutos, el partido se igualó y también se abrió, con llegadas a las dos áreas. Pero fueron los ecuatorianos quienes generaron las dos ocasiones más claras.
John Yeboah estrelló un zurdazo en el larguero en la jugada inmediatamente previa al “break de hidratación”, que más bien debería llamarse “parón para vender más anuncios”, que ahora ya es obligatorio, haga o no haga calor. Y menos de cinco minutos después fue Alan Minda el que encontrara la madera.
Tras el descanso, fueron los del África Occidental los que salieron con más mordiente y pronto estrellaron otro balón en el larguero del arquero ecuatoriano Hernán Galíndez. Poco después, Yan Diomande se coló en el área por la izquierda entre dos defensas ecuatorianos y remató con la derecha en otra ocasión clara.
Los referentes de Ecuador no marcaban la diferencia. Ni Moisés Caicedo, ni Enner Valencia, ni Piero Hincapié completaron un buen partido. La reacción de la “Tri” llegó a partir de un disparo de Gonzalo Plata, el mejor de los ecuatorianos, que levantó al público de sus asientos mediada la segunda parte. A partir de entonces ambos conjuntos arriesgaron menos y parecían contentos con el reparto de puntos.
Pero una galopada por la derecha de Wilfried Singo que conectó en el centro del área con Amad Diallo, sirvió para que el jugador del Manchester United rematara cruzado con la izquierda al fondo de la red en el minuto 90. Durísimo golpe que hizo enmudecer las gradas.
Se jugaron 7 minutos de alargue, pero sirvieron para poco más que dos saques de esquina que Ecuador no logró rematar y un par de contraataques de Costa de Marfil.
Así, Alemania, que goleó a Curazao 7-1, y Costa de Marfil lideran el Grupo E con tres puntos.
















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