El Distrito 13 del Congreso alberga algunas de las mayores concentraciones de pobreza hispana en la Gran Manzana
Con el inicio del voto adelantado y las Primarias Demócratas pautadas para el próximo 23 de junio, el Distrito Congresional 13 de Nueva York (NY-13) entra en una de las contiendas políticas más observadas de la ciudad y del país. No solo porque allí se decide la silla que representa en el Congreso a vecindarios emblemáticos como Washington Heights, Inwood, Harlem, East Harlem y parte de El Bronx, sino porque la batalla enfrenta dos visiones distintas del futuro político de Nueva York: el liderazgo tradicional del congresista Adriano Espaillat frente al empuje insurgente de Darializa Avila Chevalier, una candidata progresista impulsada por el alcalde Zohran Mamdani.
El distrito que irá a las urnas es también uno de los más complejos, pues alberga algunas de las mayores concentraciones de pobreza hispana de Manhattan, altos índices de desplazamiento residencial por el aumento de las rentas y comunidades donde el desencanto político convive con una histórica baja participación electoral en internas partidistas.
A su vez esos vecindarios son uno de los símbolos más claros del ascenso político dominicano en Estados Unidos.
Aunque los analistas consideran favorito a Espaillat, debido a su poderosa maquinaria electoral, su estructura comunitaria y el respaldo de importantes uniones sindicales y líderes demócratas, muchos coinciden en que enfrenta el desafío más serio desde que llegó al Congreso en 2017, como el primer dominicano-estadounidense en la Cámara de Representantes.
La irrupción de Avila Chevalier, apoyada por organizaciones progresistas y por el entorno político del alcalde de la Gran Manzana, refleja una fractura interna en el Partido Demócrata que va mucho más allá del Alto Manhattan.
La visión de varios analistas políticos es que la primaria del NY-13 se ha convertido en un referendo sobre la dirección futura del Partido Demócrata en Nueva York: ¿continuidad institucional o renovación progresista?
Un distrito latino bajo presión
Washington Heights e Inwood siguen siendo uno de los principales enclaves dominicanos de Estados Unidos. Sin embargo, el peso demográfico latino convive con una acelerada transformación económica y urbana.
Datos del NYU Furman Center muestran que Washington Heights e Inwood mantienen niveles de pobreza general cercanos al 19.2%, mientras la pobreza infantil alcanza aproximadamente el 27%. El mismo informe señala que el ingreso medio de los hogares en esa zona sigue estando cerca de 18% por debajo del promedio general de la ciudad de Nueva York.
En East Harlem, investigaciones de la Columbia Mailman School of Public Health han documentado niveles de pobreza cercanos al 31%, mientras sectores de Harlem rondan aproximadamente el 29%, cifras muy superiores al promedio de Manhattan.
La presión de la vivienda aparece como el principal detonante de ansiedad económica y desplazamiento social en el Alto Manhattan.
Según el perfil comunitario actualizado del Furman Center, apenas entre 10% y 12% de los residentes de Washington Heights e Inwood son propietarios de vivienda, lo que deja a la inmensa mayoría completamente dependiente del mercado de alquiler. El mismo estudio sostiene que alrededor del 30% de los hogares arrendatarios están “severamente agobiados” por la renta, es decir, destinan más de la mitad de sus ingresos mensuales únicamente al pago de vivienda.
Los datos también reflejan señales claras de transformación demográfica y gentrificación.
Entre 2010 y 2025, Washington Heights e Inwood incorporaron más de 3,100 nuevas unidades residenciales, de las cuales aproximadamente 62% fueron desarrollos a precio de mercado y no vivienda verdaderamente asequible.
Paralelamente, el porcentaje de residentes blancos aumentó y el porcentaje hispano descendió gradualmente en la última década, según el mismo centro de estudios.
Estos vecindarios que son un eje de la presencia boricua y quisqueyana en la Gran Manzana siguen siendo latinos, pero cada vez más caros y desiguales.
A esto se suma una sensación de inseguridad que muchos residentes consideran invisibilizada en el discurso oficial. Aunque las estadísticas de criminalidad muestran reducción de delitos violentos comparados con décadas anteriores, comerciantes y residentes insisten en que persisten robos, agresiones, ataques, crisis de salud mental y mucha violencia en el Subway.
Campaña silenciosa
En un recorrido por la avenida St. Nicholas, epicentro histórico de la migración dominicana en Nueva York, la campaña parece inexistente. Apenas algunos afiches de Adriano Espaillat cuelgan tímidamente en vitrinas comerciales.
Sin embargo, debajo de esa aparente calma hay conversaciones políticas intensas.
“Por primera vez Adriano está asustado”, comenta un elector mientras observa el flujo constante de personas frente a una bodega dominicana.
La docente jubilada Carmen Ríos asegura que está considerando abandonar el barrio en donde ha vivido por 40 años, debido al costo insoportable de la renta. Dice que fueron sus hijos y sobrinos quienes la convencieron votar por Zohran Mamdani. Y ahora intentan persuadirla de apoyar a Avila Chevalier.
“Ellos hicieron que yo votara por Mamdani y ahora me insisten en que vote por esta muchacha que es dominicana también. A mí no me gustan mucho esas ideas comunistas, pero uno se pregunta qué ha hecho Adriano para reducir la renta y ayudar a la clase trabajadora y no encuentra una respuesta clara. No es fácil tomar esta decisión. Pero una cosa piensan los jóvenes y otra las viejas como yo”, reflexiona.
Muy distinto piensa Romer Ortiz, un dominicano de 75 años originario del Cibao, quien asegura que toda su familia respaldará al congresista.
“Adriano ha hecho un trabajo intenso y maravilloso por nosotros. Sabe cómo enfrentar al monstruo por dentro. No estamos para experimentos como esos que estamos viviendo con el alcalde. Esa muchacha (la candidata) tiene ideas muy extremistas y ha estado enfocada más en Palestina que en los dominicanos”, afirma.
Entre los jóvenes el discurso cambia radicalmente. Samuel Barrios, comerciante de 28 años, asegura que probablemente no vote. Aunque admite simpatizar con la candidata emergente.
“¿Hasta cuándo los mismos de siempre? ¿Qué resultados hemos tenido? Nos están prácticamente expulsando de aquí los blanquitos que sí pueden pagar la renta. A este ritmo en unos años no tendremos pobres, ni dominicanos viviendo en Washington Heights”, sostiene.
La paradoja política del distrito
La participación electoral en las primarias congresionales históricamente ha sido baja. En algunos ciclos, Espaillat prácticamente no enfrentó oposición competitiva. En la elección general de 2024 obtuvo alrededor de 181,800 votos, equivalentes al 83%.
Sin embargo, en términos absolutos, las primarias movilizan a una pequeña fracción de los votantes registrados, lo que otorga enorme peso a grupos organizados, campañas digitales y movimientos militantes. Y precisamente allí radica la gran incógnita de esta elección.
¿La experiencia o el cambio?
Para el empresario dominicano Manuel Lebrón, presidente de la Cámara Dominico Americana y con más de cuatro décadas de actividad comercial en el Alto Manhattan, la experiencia legislativa de Espaillat sigue siendo un activo importante.
“Para mí Adriano tiene una historia clara de lucha en estas comunidades. Conozco muy poco de la otra candidata. Lo importante es que gane el mejor”, comenta.
Pero Lebrón reconoce que la irrupción de nuevas generaciones de votantes podría alterar la lógica tradicional de las campañas. “Hay toda una nueva generación que ya no cree tanto en la experiencia sino en el cambio. Y eso puede tener mucho peso”, advierte.
El empresario también cuestiona la narrativa oficial sobre la reducción de la inseguridad.
“Si evaluamos la inseguridad solo por las balaceras, estamos viendo apenas una parte del problema. Todos los días hay robos, ataques, violencia en el Subway y familias desesperadas por la inflación y el desempleo. Una ciudad no es más segura simplemente porque bajen las balaceras”, afirma.
El efecto Mamdani
Para el quisqueyano Luis Mayobanex Rodríguez, dirigente del movimiento Resistencia y Solidaridad (RESO), el respaldo de Zohran Mamdani a Avila Chevalier no puede analizarse únicamente desde la óptica local.
“La decisión de Mamdani debe entenderse dentro de la rebelión interna que vive el Partido Demócrata contra sus liderazgos tradicionales”, sostiene.
Rodríguez considera que el fenómeno responde al desencanto de sectores jóvenes y progresistas frente al establishment demócrata y a la incapacidad de muchos dirigentes históricos para responder al deterioro económico y habitacional de ciudades como Nueva York.
“Con el ‘dímelo mi hermano’, con la güira y la tambora, o con una foto junto a la Virgen de la Altagracia ya no se ganan elecciones. Las nuevas generaciones ven el mundo de otra manera y se informan desde lo digital”, explica.
Aun así, reconoce que Espaillat sigue siendo “el principal activo político de la comunidad dominicana” y advierte que una eventual derrota, tendría un efecto simbólico importante para la diáspora isleña.
Rodríguez cree que uno de los principales problemas del congresista ha sido no conectar suficientemente con votantes afroamericanos y anglosajones del distrito, además de cargar con cuestionamientos sobre financiamiento inmobiliario y posiciones internacionales polémicas.
“Recordemos que miles de dominicanos se han ido en la última década huyendo de la alta renta y que hay un cambio demográfico. Por definición nuestra gente no vota mucho en este tipo de procesos”, acotó.
Pero también señala debilidades en Avila Chevalier.
“Contra Darializa opera un historial político limitado y un discurso que conecta con sectores de izquierda, pero no necesariamente con la mayoría del electorado. Además, ha tenido poco acercamiento con liderazgos dominicanos más amplios”, afirma.
Los candidatos:
- Adriano Espaillat: Nacido en Santiago de los Caballeros y criado en Washington Heights, hizo historia como el primer dominicano-estadounidense en llegar a la Cámara de Representantes. Congresista del Distrito 13 desde 2017 y primer dominicano-estadounidense en llegar al Congreso federal. Antes fue asambleísta y senador estatal en Nueva York. Representa el liderazgo tradicional demócrata latino, con fuerte apoyo sindical y amplia estructura política en Washington Heights y Harlem.
- Darializa Avila Chevalier: Activista progresista y organizadora comunitaria afro-dominicana respaldada por Demócratas Socialistas de América (DSA) y sectores cercanos a Zohran Mamdani. Su campaña se enfoca en vivienda, desplazamiento, justicia racial, erradicación de ICE y movilización de jóvenes votantes inconformes con el establishment demócrata. Como investigadora en una oficina de defensores públicos en Harlem, brinda asistencia a víctimas de brutalidad policial. Se graduó en Estudios de Medio Oriente en la Universidad de Columbia y participó en movimientos vinculados a derechos palestinos.
Contexto General
- 780 mil personas aproximadamente tiene el Distrito Congresional 13 de Nueva York, aunque el universo de votantes activos es considerablemente menor debido a la alta proporción de residentes no ciudadanos, jóvenes y personas desconectadas del sistema electoral.
Primarias 2024:
- 79.9% de los votos fueron obtenidos por Adriano Espaillat en las internas demócratas de 2024.
- 20% o menos de los votantes registrados participaron en esta elección
- 80% o más de los votantes registrados no acudieron a las urnas
Elección General 2024
- 181,800 votos (equivalentes al 83%) consolidaron el resultado de Adriano Espaillat.
- 218,973 votos totales fueron emitidos en esta jornada electoral.
















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