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Mamdani gana batalla judicial por el impuesto a las segundas residencias de lujo en NYC

El fallo de una corte de apelaciones permite avanzar al recargo inmobiliario, aunque persisten demandas y dudas sobre su recaudación

La ciudad de Nueva York obtuvo una victoria judicial que permite a la administración del alcalde Zohran Mamdani continuar con la implementación del impuesto a las propiedades de lujo utilizadas como segundas residencias.

El miércoles 4 de noviembre, una corte estatal de apelaciones revocó el fallo de un tribunal inferior que había concedido protección temporal a un grupo de propietarios y ordenado a la ciudad corregir el procedimiento utilizado para notificar a los posibles contribuyentes.

La decisión representa un avance para el gobierno municipal, que busca recaudar cientos de millones de dólares anuales mediante un recargo dirigido a viviendas de alto valor que no constituyen la residencia principal de sus propietarios. Sin embargo, el fallo no significa que todas las controversias legales hayan terminado ni que los ingresos proyectados estén garantizados.

La iniciativa forma parte de la agenda económica de Mamdani, quien defendió durante su campaña que los propietarios con mayor capacidad económica debían contribuir más al financiamiento de los servicios públicos.

Qué decidió la corte sobre el impuesto de lujo de Mamdani
La División de Apelaciones de la Corte Suprema de Nueva York, Segundo Departamento, determinó que los propietarios que presentaron la demanda no demostraron haber sufrido un perjuicio concreto que les otorgara legitimación para llevar el caso ante los tribunales.

Los demandantes argumentaban que el Departamento de Finanzas de la ciudad había implementado incorrectamente el nuevo recargo al enviar notificaciones a personas cuyas propiedades podían estar sujetas al impuesto, incluso cuando algunas eran sus viviendas principales.

También cuestionaron que el gobierno municipal publicara un registro de inmuebles potencialmente afectados por la medida.

La corte consideró que recibir una carta informativa o aparecer en una lista pública de propiedades no constituye, por sí mismo, un daño suficiente para justificar una demanda. Los jueces señalaron que los propietarios tampoco demostraron que la publicación de esos datos hubiera provocado situaciones de acoso, fraude o algún otro perjuicio identificable.

Con este razonamiento, el tribunal revocó la resolución emitida en septiembre por un juez de Staten Island, quien había ordenado a la administración municipal rehacer parte del procedimiento de notificación.

No obstante, hay una distinción importante: los magistrados no determinaron que cada paso administrativo de la ciudad hubiera sido correcto. Su decisión se concentró en la legitimación de los demandantes y no resolvió todas las objeciones sobre la aplicación del impuesto.

Quiénes deberán pagar el nuevo recargo inmobiliario
El impuesto busca gravar determinadas propiedades residenciales de alto valor que no son utilizadas como vivienda principal por sus propietarios, inquilinos o familiares inmediatos que cumplan los requisitos establecidos.

De acuerdo con el Departamento de Finanzas de Nueva York, durante los años fiscales 2026-2027 y 2027-2028, el recargo puede aplicarse a:

Casas unifamiliares, bifamiliares y de 3 familias con un valor de mercado superior a $5 millones de dólares.
Departamentos tipo condominio y cooperativas (co-ops) con un valor de mercado de al menos $1 millón.
Las tasas varían según el tipo de propiedad y su valoración. Para las casas de entre $5 millones y menos de $15 millones, el recargo es de 0.8% del valor de mercado. En las viviendas de mayor precio puede llegar a 1.3%.

En el caso de condominios y cooperativas, las tasas comienzan en 4% para unidades de entre $1 millón y menos de $3 millones, y pueden alcanzar 6.5% cuando su valor llega a $5 millones o más.
Gobierno de la Ciudad de Nueva York+1

La medida contempla exenciones para propiedades que realmente funcionan como residencia principal del propietario, de un inquilino o de determinados familiares. Por esa razón, recibir una notificación del gobierno municipal no significa automáticamente que el dueño tenga que pagar el nuevo gravamen.

Mamdani celebra el fallo, pero la recaudación sigue en duda
Tras conocerse la resolución, Mamdani celebró el resultado y sostuvo que el impuesto permitirá que quienes pueden permitirse una segunda vivienda de lujo contribuyan al financiamiento de los servicios que utiliza el conjunto de la población.

En un comunicado, el alcalde afirmó que el recargo ayudará a financiar calles más seguras, parques más limpios y servicios públicos esenciales. También aseguró que su administración continuará defendiendo la medida frente a los desafíos judiciales pendientes.

El gobierno municipal ha estimado que el impuesto podría generar alrededor de $500 millones anuales. Sin embargo, esa cifra todavía está sujeta a la cantidad de propiedades que finalmente califiquen y a las exenciones que sean aprobadas.

De hecho, el Departamento de Finanzas ya concedió más de 8,800 solicitudes de exención, una cifra que evidencia las dificultades para identificar con precisión cuáles inmuebles deben pagar el recargo.

Por su parte, el contralor municipal Mark Levine calculó anteriormente que la medida podría producir hasta $380 millones anuales a partir de aproximadamente 11,200 propiedades, una proyección inferior a la defendida por el alcalde.

La diferencia entre ambas estimaciones refleja que el resultado financiero dependerá de cuántas propiedades cumplan los criterios legales, las valoraciones oficiales y las solicitudes de exención que sigan siendo aceptadas.

2 demandas todavía amenazan la aplicación del impuesto
La resolución tampoco cerró los otros frentes judiciales que enfrenta el recargo inmobiliario. La medida ha sido objeto de 3 impugnaciones distintas, relacionadas tanto con su implementación como con su legalidad.

Entre los opositores figuran el empresario de casinos Steve Wynn y el exsecretario de Comercio Wilbur Ross, quienes participan en una demanda que cuestiona la constitucionalidad del impuesto y sostiene que la medida discrimina a propietarios que no residen permanentemente en Nueva York.

Los abogados de los propietarios que consiguieron la primera resolución desfavorable para la ciudad también mantienen sus objeciones. Randy Mastro, representante legal de los demandantes, cuestionó que la corte de apelaciones resolviera el caso por motivos procesales sin entrar a examinar el fondo de sus argumentos.

La administración de Mamdani, por su parte, sostiene que continuará defendiendo el recargo ante los tribunales.

Por ahora, el fallo permite que Nueva York mantenga el proceso de implementación del impuesto, pero no garantiza que la medida supere los cuestionamientos constitucionales que siguen pendientes.

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