El dinero asignado a tres entidades en la isla ayudará a sus líderes a fortalecer la resiliencia energética e impulsar la sostenibilidad ambiental
NUEVA YORK – Helen Frankenthaler Foundation otorgó subvenciones para proyectos de energía solar a organizaciones sin fines de lucro en Puerto Rico que impulsan las artes que ascienden a $215,000 dólares.
El monto anterior, dividido entre tres entidades en la isla, ayudará a sus líderes a fortalecer la resiliencia energética e impulsar la sostenibilidad ambiental.
Espacio Santurce, barrioization y MUSAN – Museo de los Santos y Arte Nacional forman parte de la lista de 83 beneficiarios que este año resultaron agraciados con los fondos para energía verde.
Espacio Santurce recibió $100,000 para la instalación de iluminación de bajo consumo, paneles solares y para mejoras en los sistemas de climatización (HVAC).
La sede de la organización aún está en construcción y se espera que sea inaugurada en enero de 2027.
La entidad busca consolidarse como un centro cultural en el que se reúnan las distintas formas de arte, se acoja a la comunidad creativa del país y se tiendan puentes de intercambio cultural con el Caribe.
barrioization obtuvo $95,000 para levantar un sistema de generación solar con almacenamiento en baterías en sus instalaciones principales para crear una microrred local que se conectaría con una escuela elemental cercana.
Los miembros de esta organización trabajan en iniciativas de rehabilitación urbana en Manatí para generar diálogos y reflexiones sobre el estado del casco urbano del municipio.
MUSAN – Museo de los Santos y Arte Nacional recibió $20,000 que usará para la incorporación de paneles solares y baterías.
El museo, también ubicado en Santurce, se dedica a la preservación, investigación y exhibición del arte y el patrimonio cultural de Puerto Rico a través de su colección permanente, programas educativos, proyectos de difusión y actividades culturales.
La asignación para las organizaciones en Puerto Rico forma parte de un total de $4.5 millones anunciados esta semana por parte la fundación, con sede en Nueva York.
La “Iniciativa Climática Frankenthaler” (FCI) mezcla las artes visuales con iniciativas de eficiencia energética, generación de energía limpia y reducción de emisiones que ayuden a afrontar el cambio climático.
Desde el 2021, la organización ha invertido más de $21.8 millones a través de casi 300 instituciones por medio del referido programa.
Es FCI es el primer programa de subvenciones de este tipo en el ámbito de las artes visuales en Estados Unidos, según detalló la organización en un comunicado de prensa.
El grupo de beneficiarios y el dinero asignado en esta edición es el más grande en la historia del programa, ya que expandieron el alcance al 75 % de EE.UU. y sus territorios.
Entre los nuevos beneficiarios se incluyen reconocidos museos de arte, como el Metropolitan Museum of Art (Nueva York) y el SFMoMA (California), hasta organizaciones artísticas dirigidas por comunidades indígenas que representan casi la mitad del grupo este año, como Forge Project (Nueva York), Japanese American Cultural Community Center (California) e Indigo Arts Alliance (Maine).
Los representantes de la institución precisaron que el 46 % de las organizaciones financiadas habían recibido subvenciones anteriormente.
Lise Motherwell, presidenta de la Junta Directiva de la Helen Frankenthaler Foundation, destacó el impacto diverso del esfuerzo.
“La Frankenthaler Climate Initiative (FCI) demuestra lo que es posible cuando las organizaciones artísticas y culturales se comprometen a asumir con seriedad su responsabilidad medioambiental. En este sexto ciclo, nos enorgullece ver cómo ese compromiso se profundiza y diversifica, llegando a un grupo de beneficiarios más dinámico que nunca”, señaló Motherwell.
“El modelo de apoyo escalonado de la FCI permite a las instituciones aumentar su compromiso con la sostenibilidad a lo largo del tiempo y hacer avanzar sus proyectos para lograr múltiples impactos. Casi la mitad de los beneficiarios de este año ya habían recibido ayudas anteriormente; muchos de ellos utilizan la infraestructura como eje para la resiliencia comunitaria, vinculando la acción medioambiental con la justicia y el sentido de pertenencia, siempre en consonancia con su misión fundamental”, indicó, por su parte, Elizabeth Smith, directora ejecutiva.
La artista plástica Helen Frankenthaler, quien falleció en el 2011, logró una trayectoria de seis décadas en ese campo. La pintora, nacida y criada en NY, es reconocida como una de las grandes artistas estadounidenses del siglo XX. Como miembro de la segunda generación de pintores abstractos de la posguerra, se le atribuye un papel fundamental en la transición del expresionismo abstracto a la pintura de campos de color (“Color Field painting”).
Sus primeros pasos educativos en el arte fueron guiados por el pintor mexicano Rufino Tamayo.

















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